La expresión, el teatro y la educación por la paz

Reconocemos que sólo enfrentándonos abiertamente a estructuras injustas se podrán modificar, en conclusión pues, si creemos en la transformación social debemos tener un compromiso con hacer visualzar estas estructuras injustas para transformarlas.

Extracto de La expresión, el teatro y la educación por la paz. Complicidades y posibilidades

Por Marina Caireta Sampere

(Descarga el texto completo aquí)
Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro
lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.
De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entrego a su hijo diciendo:
“Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”.
Entonces calculo que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escucho la voz del niño que lo llamaba “Papa, papa, ya hice todo, conseguí terminarlo”.
Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que seria imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levanto la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
– “Hijito, tu no sabías como era el mundo, ¿Cómo lo lograste?”
– “Papa, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que si sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo”.

Gabriel García Marquez

La creatividad, fuente de soluciones…

Este documento es una reflexión sobre la relación entre el teatro social y la psicopedagogía de la expresión con la educación para la paz y en el conflicto. Siento que en cuanto a metodología la psicopedagogía de la expresión puede aportar mucho a la educación para la paz, en lo que hace referencia a las relaciones a nivel microsocial y a la evolución personal de cada educando. En el ámbito de educación social y de anàlisi y transformación macrosocial de conflictos, creo que el teatro social puede aportar mucho como herramienta pedagógica y reivindicativa. Decidí elaborar este trabajo para profundizar un poco en ello. El documento está dividido en dos partes: una reflexión teórica sobre la relación entre la educación para la paz, y la psicopedagogia de la expresión y el teatro social; y una reflexión práctica sobre el uso de los objetivos, metodologías y herramientas de la expresión en nuestros talleres de educación para la paz con educadores, personas del mundo asociativo y técnicos municipales.

El porqué…

Es necesidad humana convivir con otras personas. Así pues, es necesidad humana saber comunicarse, expresarse, sentirse acogido por el grupo, o sentirse reconocido dentro del grupo. Por lo tanto es necesidad humana educarnos en habilidades que nos desarrollen las capacidades expresivas, comunicativas, de empatía, autoestima, etc. Por otra parte, si todos y todas participamos de una misma sociedad, y la queremos construir democrática, todos y todas tenemos algo que aportar en su construcción, el análisis de sus problemas y la búsqueda de sus soluciones. Estos son dos aspectos fundamentales para la construcción de la paz: crear relaciones entre las personas de apoyo mutuo y cooperativas; y construir condiciones sociales equitativas, justas y democráticas. El teatro social puede ser una buena herramienta para lograr el fin de la paz: permite desarrollar las habilidades expresivas de cada persona, a la vez que puede ser un buen instrumento para el debate de los problemas colectivos y la búsqueda de soluciones creativas y noviolentas a todos ellos.

Entendemos la paz como:

El proceso de realización de la justicia en los diferentes niveles de relación humana. Es un concepto dinámico que nos lleva a aflorar, afrontar y resolver los conflictos de forma noviolenta y el fin de la cual es conseguir harmonía de la persona con ella misma, con la naturaleza y con las demás personas.

(Seminario de Educadores para la Paz APDH)

(Descarga el texto completo en la página de Escola Pau)

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